El memorándum entre Estados Unidos e Irán, por si toma desprevenido a algún distraído, ese último que firmaron la semana pasada y supuestamente supondría una tregua con sabor a paz entre una parte de Occidente y otra de Oriente, se cae a pedazos. Y a nadie le sorprende ya. Donald Trump, el presidente con extraño batido, autopercibido el más poderoso del globo, ya sea que se levantó con el pie izquierdo o el derecho, ya da igual: He did it again (Lo hizo otra vez). El problema