Acusan a un kiosquero de manosear a una nena: le habría dicho que le regalaría una golosina
- Redacción

- 28 jul
- 2 min de lectura
El hombre de 64 años fue imputado, pero el juez de Villa Mercedes, Matías Farinazzo Tempestini, rechazó el pedido de prisión preventiva hecho por la fiscalía y fue liberado. El presunto abuso ocurrió el sábado y todo quedó grabado por una cámara del negocio. El comerciante fue detenido en la terminal de ómnibus.

La nena fue hasta el kiosco, uno de los tantos en Villa Mercedes. Una vez allí el dueño del local, un hombre que está a meses de alcanzar la edad jubilatoria, como el flautista de Hamelín, la tentó con la excusa más antigua de la humanidad para que ella lo siguiera. Le dijo que le regalaría una golosina si lo acompañaba. Y cuando lo consiguió lo que buscaba, tocó a la criatura en sus partes íntimas. Eso sostuvieron este martes las fiscales que plantearon su imputación y solicitaron la prisión preventiva del comerciante. El juez de Garantías 2, Matías Farinazzo Tempestini, les concedió los pedidos a medias. El magistrado aceptó su imputación, pero no estuvo de acuerdo con enviarlo al penal, en lugar de eso le prohibió acercarse a la chiquita.
El presunto abuso ocurrió el sábado 25, reconstruyeron la fiscal instructora Nayla Cabrera Muñoz y su adjunta Marina Andino. Relataron, en la audiencia, que la menor de edad fue hasta el kiosco.
Allí el hombre de 64 años le ofreció un dulce y le pidió que entrara a otra parte del local, menos visible para los clientes. Cuando la niña ya estaba en ese lugar apartado, "se produjeron los tocamientos" de parte del ahora imputado, repasaron las fiscales. El ultraje, según indicaron, fue captado por una videocámara.
El comerciante fue localizado y demorado en la terminal de ómnibus de Villa Mercedes. Cabrera Muñoz y Andino requirieron, además de la formulación de cargo por abuso sexual, la prisión preventiva para él, en principio, por los siguientes tres meses.
La defensora oficial Cecilia Mithiaux no se opuso a la imputación de ese delito, pero sí al encarcelamiento. A la hora de decidir el juez coincidió con la letrada que asiste al comerciante. Dio por formulado el cargo, pero rechazó que sea enviado al penal.
En vez de eso le ordenó presentarse una vez al mes a firmar un libro en fiscalía, informar su domicilio y le impuso una prohibición de acercamiento hacia la nena. Por otro lado, autorizó la realización de la Cámara Gesell que había requerido la fiscalía.
No conformes con la decisión de dejarlo libre, las funcionarias del Ministerio Público Fiscal requirieron que la resolución sea revisada por un Tribunal de Impugnación. Entienden que el kiosquero debe estar preso.
.



Comentarios