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Escándalo: por tercera vez, arrestaron a un abogado que agredió a una moza

  • Foto del escritor: Marina Rubio
    Marina Rubio
  • hace 3 horas
  • 4 min de lectura

Pablo "Lolo" Quiroga fue aprehendido por protagonizar otro disturbio en pleno centro de Villa Mercedes. Según dijo, la camarera del conocido "Caffe la Plaza" no le permitió tomar un café en el interior del local y eso desató la furia del orgulloso "Dr. de ojos verdes". Sin embargo, una fuente le confirmó a este medio que, en breve, le permitirían volver a su casa.


El letrado le responde a los dueños del comercio que le preguntaban desde el primer piso del edificio por qué destrozó su local (izq.). Quiroga, una vez demorado (der.).
El letrado le responde a los dueños del comercio que le preguntaban desde el primer piso del edificio por qué destrozó su local (izq.). Quiroga, una vez demorado (der.).

La tarde de este martes la esquina de Riobamba y Pedernera, situada frente a la plaza Pedernera de Villa Mercedes y en la ochava del emblemático "Caffe la Plaza", se convirtió en la comidilla que, a esta altura, Pablo "Lolo" Quiroga tiene tristemente acostumbrados a varios vecinos. A su favor argumentó que ingresó al comercio, con el aire polar helándole la sangre de las orejas y, como cualquier cliente, pidió un café. Quería beberlo adentro. Pero, según "el flamante abogado penalista de ojos verdes", como le gusta llamarse y definirse, la moza que lo atendió le pidió que se retirara, pues ahí no tenían nada que servirle ni que pudiera consumir. No hizo falta más. El autocontrol de Quiroga se fue de vacaciones.


Lo que ocurrió después quedó evidenciado, en fotos y hasta en un video. El letrado que el 6 de mayo pasado protagonizó otro escándalo. Para contextualizar, aquella vez no tan lejana fue en un allanamiento por un robo, en el que la Policía encontró un arma de fuego, algo de droga y, en el medio, uno de los cuatro delincuentes amenazó a una vecina. Quiroga simplemente se presentó en la cuadra del procedimiento y cuando vio las patrullas policiales se tomó los genitales con la mano que tenía libre y con la otra sostenía un maletín muy liviano, que flameaba como una hoja, a lo Lionel Hutz (el eterno abogado fracasado de Los Simpson).


Así, trajeado como estaba, en medio de la calle, cada tanto con las piernas abiertas, altanero y fuera de sí se quitaba las gafas negras y les dedicaba a los efectivos, que hacían su trabajo, una andanada de insultos relacionados a sexo oral.


En ese, entonces, muchos creyeron que debido al vigor con el que intentó defender o dejó por el suelo a los sospechosos (según la percepción de cada uno), él representaba al menos a una de las personas investigadas. Pero no resultó así. Al día siguiente, una informante le confirmó a esta periodista que, en efecto, Quiroga se presentó en la fiscalía de turno. Fue a constituirse como abogado de unos de los ya imputados, pero ninguno aceptó su servicio.


El definido "abogado penalista de ojos verdes" cuando era demorado. (Foto: FM Latina).
El definido "abogado penalista de ojos verdes" cuando era demorado. (Foto: FM Latina).

De regreso a este martes, después de aventar sillas y carteles que estaban en la vereda de "Caffe la Plaza", la pareja dueña de la tradicional cafetería le preguntó con suma calma, desde la altura del primer piso del restaurante, por qué había agredido a su empleada y destruido su negocio.


—¡Soy abogado penalista, de ojos verdes! ¡Más vale! —gritó furioso.

—¿Y cuál es tu problema?, ¿por qué tiras las cosas? —preguntó la propietaria.

—Es la Vanesa Escudero que dice que no soy abogado. ¡Ese es mi problema! —dijo y cualquier diálogo sensato posible se lanzó por la ventana.

—¿Y qué culpa tenemos nosotros que has tirado todo? —le reclamó la comerciante.

—No sé, yo estoy abajo y vos estás arriba —señaló sin explicar nada, Quiroga.

—Yo soy la dueña del negocio —dijo la mujer.

—¿Y por qué tiraste las cosas? —insistió el dueño.

—Porque la conc... aquella dijo que no podía tomar un café adentro —contestó el "Dr." y abrió los brazos como si su reacción hubiese sido la más razonable del mundo.


Después de aventarle una cadena de denigraciones a la camarera, trajó a colación a alguien que ni siquiera estaba ahí. Siguió con la conocida periodista de radio y televisión, Vanesa Escudero. Antes de disparar, gruñó, sí, gruñó, como un león en el ocaso de su vida.


—Esa vengativa. Vanesa Escudero de FM Latina dice que no soy abogado, pu.. La Vanesa Escudero dice que no soy abogado. ¡Pero no seas tan gil! Tengo diploma de la Universidad Nacional de San Luis. Tengo matrícula —le aseguró al comerciante en una búsqueda constante por convencerlo a través de un "diálogo" que ya se había convertido en algo más bien unilateral.

—Vos estás más para un manicomio que para abogado —le respondió el otro hombre con total tranquilidad.

—¡Gil! —lanzó Quiroga mientras se movía de un lado a otro de la vereda, como un león enjaulado.



Aunque para muchos la escena pueda parecer pintoresca, de eso no tiene una milésima. Todos los que saben de "Lolo", muchos de ellos, colegas, están conscientes de los problemas de salud mental que padece. Hablan de una esquizofrenia que, aunque miles de veces le ordenaron tratar, no pareciera funcionar o simplemente no la sigue.


Desde el 2021 cuando obtuvo el título de abogacía, al menos, su red social Facebook se convirtió en un infinito book de fotos de él abrazando a su diploma. Parecía que una nueva vida iniciaba para él, pero no fue así. Hace cinco años lo demoraron en Tucumán y Lavalle, por resistencia a la autoridad. No hubo insulto que no pronunciara. A las pocas horas, como siempre, quedó libre. Y, hace seis años, golpeó a la madre de la periodista por la que destila tanta bronca, le contó otro informante a SanLuis Chequeado. También será casi un hecho que, en pocas horas, vuelvan a salir de la comisaría.




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