top of page

Un Tribunal le dio la razón a las fiscales en la causa de Yohana Escudero, pero autorizó a la familia a investigar por su cuenta si así lo desea

  • Foto del escritor: Redacción
    Redacción
  • 26 jun
  • 4 min de lectura

Actualizado: 28 jun

Los jueces María Bocca Monserrat, Marcelo Oscar Bustamante Marone y Hernán Herrera coincidieron con la resolución que había tomado el 1° de junio la jueza de Garantías 3 de Villa Mercedes, Natalia Pereyra Cardini, respecto a que corresponde el archivo de la causa en base a la conclusión acabada y detallada a la que arribaron las fiscales Gisela Milstein y Nayla Cabrera Muñoz sobre que la mujer no fue víctima de un crimen, sino que decidió quitarse la vida. No obstante, la familia de Yohana, que está convencida de que fue asesinada por su pareja, tiene la posibilidad de seguir y ahondar en otras líneas investigativas, pero deberá costearlo por su cuenta.

Yohana Pamela Escudero, de 36 años, falleció la tarde del lunes 19 de enero.
Yohana Pamela Escudero, de 36 años, falleció la tarde del lunes 19 de enero.

Casi con la precisión de un reloj suizo, a 24 horas de que Alberto Mariani, el abogado de la familia Escudero, disparara a diestra y siniestra contra el Ministerio Público Fiscal, en la investigación por la muerte de Yohana Pamela Escudero, el Tribunal de Impugnación de Villa Mercedes que debía decidir el destino de la causa dio a conocer su resolución, le confirmó una fuente en exclusivo a SanLuis Chequeado. Coincidió con el fallo que ya había tomado la jueza de Garantías 3, Natalia Pereyra Cardini, el primer día de este mes. En otras palabras, estuvieron de acuerdo en que las fiscales instructoras Gisela Milstein y Nayla Cabrera Muñoz dieron sobradas razones, técnicas y fácticas, por las cuales decidieron el archivo de la causa, en vista de que toda la evidencia que recolectaron en más de un mes de arduo trabajo les indicó que la mujer de 36 años se suicidó.


También coincidieron en que los Escudero, si así lo desean, pueden continuar las averiguaciones por su lado, en manos de su abogado y las medidas que requiera, pero siempre bajo el control de los jueces de Garantías. Eso sí, el pago de la producción de pruebas que pretenda la querella deberá provenir de sus bolsillos, pues la causa dejará de ser de instancia pública y adoptará un carácter privado.


Los magistrados María Bocca Monserrat, Marcelo Oscar Bustamante Marone y Hernán Herrera tenían tiempo de definir hasta el miércoles, pero lograron adelantar su resolución. El fallo, con la autorización de que la querella impulse una investigación por su cuenta, resulta inédito, al menos, no visto en los últimos años en una causa que, debido a las constantes manifestaciones de los Escudero y su acusación contra Lucas Gatica, a quien tacharon de femicida, alcanzó una relevancia impensada en la provincia.


En aquella audiencia del lunes 1° Mariani parecía on fire. Anunció que estaban dispuestos a llevar adelante una batería de medidas realmente importante. Dijo que necesitaban una segunda autopsia y que para eso ya tenían vista a una perito. Una especialista que es técnica tanatóloga y licenciada en Patología, pero que, en verdad, no es médica forense.


Mencionó también que realizarían una autopsia psicológica. Los análisis de esa naturaleza buscan comprender las circunstancias de un deceso, ante todo en casos de suicidios o muertes inesperadas o complicadas de explicar. Abarca el estudio minucioso de los factores psicológicos, emocionales, medioambientales y de relaciones sociales capaces de influir en la conducta de una persona antes de morir.


Había anticipado, por otro lado, que insistirían para que la Justicia interrogue a los hijos de Yohana, una nena de cinco años y un chico de 14, en la Cámara Gesell. Ambos fueron los primeros en toparse con el cadáver de su propia madre, suspendido en el baño de su casa del barrio 100 Viviendas. A todas esas pruebas le agregarían la apertura y análisis del contenido del teléfono del adolescente.


Pero, ayer, durante una conferencia de prensa que brindó en su estudio jurídico, el abogado pareció echarse un tanto atrás con la idea de realizar monumental investigación por su cuenta y anunció que sus clientes no pararán hasta que alguien más arriba, el Superior Tribunal de Justicia, inste al Ministerio Público Fiscal a reabrir la causa, pero teniendo en cuenta la evidencia que la querella dice poseer.


No obstante, más atrás en el tiempo, el 26 de febrero, cuando las fiscales Milstein y Cabrera Muñoz repasaron y explicaron al detalle cada uno de los elementos analizados, todas las pericias y averiguaciones hechas para determinar la naturaleza de la muerte de Yohana, dejaron bien en claro que consideraron también los aportes (audios, fotos, video y algunos testimonios) que les acercaron los hermanos de la mujer fallecida.


Y, pese a todo, a ese material y a la vasta producción de prueba hecha por las fiscales, todos los caminos condujeron al mismo lugar, a la misma conclusión: fue un suicidio y, a diferencia de lo que aseguran los Escudero, Lucas Gatica, la persona que tildan de femicida, nunca pudo ser ubicado ni en el lugar ni en el momento del crimen. Pues cuando su pareja llevaba adelante el acto más triste de su vida, él ni siquiera estaba en su casa.












Comentarios


bottom of page