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Hallan en madera boliviana unas 50 toneladas de cocaína; quizás la mayor incautación de droga de la historia de Brasil

  • Foto del escritor: Redacción
    Redacción
  • 25 jun
  • 4 min de lectura

Actualizado: 28 jun

Estaba oculta en 260 toneladas de leña. Los peritos aún no terminaron de contar la cantidad precisa, pero de confirmarse la cifra que adelantó el ministro de Hacienda de Brasil, Darío Durigan, se tratará del mayor secuestro de cocaína de ese país y, definitivamente, uno de los más grandes del mundo. El altísimo riesgo y la sofisticación con la que operaron los narcos hace suponer que la droga blanca no tenía otro destino que Europa, donde se cotiza tres veces más cara que en Sudamérica, conjeturó, solo según su experiencia, el juez federal de Villa Mercedes, Juan Carlos Nacul.

La cocaína había partido de Bolivia y no alcanzó a salir de territorio brasilero (FOTO: Receta Federal).
La cocaína había partido de Bolivia y no alcanzó a salir de territorio brasilero (FOTO: Receta Federal).

Los narcos están cada vez más finos y dejan cada vez más diminutos a cualquier estereotipada versión narco de Hollywood y sus series de plataformas on demand. Lo que sucedió en las ciudades brasileras de Corumbá, en el estado de Mato Grosso do Sul, y Cáceres, en Mato Grosso, son la prueba tangible de ello. Según informó el ministro de Hacienda de Brasil, Darío Durigan, en medio de una investigación ligada al mundo de las drogas por supuesto, el Servicio Federal de Ingresos detectó un cargamento con apróximadamente unos 50 mil kilos de cocaína, escondidos entre 260 toneladas de maderas que habían partido de Bolivia.


El conteo final de tamaña carga todavía no culminó, pero si, al final de la cuenta, los especialistas en estupefacientes y las autoridades confirman lo que sus afilados ojos le vaticinaron el país estará en condiciones de informar que secuestró la mayor cantidad de cocaína de toda su historia y, por ende, también se convertiría en un récord más que significativo en el globo. Si se confirma el volumen, será la mayor incautación de cocaína en la historia de Brasil y una de las mayores jamás registradas en el mundo”, escribió Durigan en su cuenta de la red social X y despejó cualquier duda.


La operación en la que saltó a la vista semejante descubrimiento fue llamada "Timber Shield", lo que significa "Escudo de Madera". Durigan detalló que participó la DEA (Drug Enforcement Administration) de Estados Unidos, la Aduana Nacional de Bolivia, además del Gobierno brasilero.


Las autoridades explicaron que la droga blanca pudo ser ocultada valiéndose de un método para dificultar su detección en los controles aduaneros y de seguridad. Las primeras evaluaciones sugieren que parte de la sustancia pudo ser incorporada al cargamento en estado líquido, una metodología que exige a los peritos análisis más complejos y específicos para establecer la cantidad exacta de cocaína y no hablar de imprecisiones.


La modalidad tan laboriosa condujo a la Policía Federal de Brasil a realizar hasta estudios forenses para determinar la composición del material decomisado y conocer la cantidad precisa de droga.


Lo de la cocaína en estado líquido y otros sofisticados y rebuscados métodos para que "el paquete" burle los procedimientos no son nada nuevos. Por eso los organismos que luchan contra el narcotráfico señalan que, desde hace años ya, los criminales bien organizados se inclinan mucho por mercancías legales para esconder los estupefacientes. Los cargamentos voluminosos, como la madera, muchas veces le dan la ventaja de camuflar irregularidades dentro de operaciones comerciales que, a simple vista, lucen tan legítimas e inocentes como vender pan.


Brasil limita en una extensa frontera con Bolivia y es, además, uno de los principales corredores logísticos sudamericanos. De hecho, de acuerdo con la información difundida por el Gobierno brasilero, las ciudades donde encontraron la cocaína constituyen áreas estratégicas para el transporte terrestre de mercadería y en las que se da un intercambio comercial entre ambos países. No por nada buscan que los controles en esas zonas fronterizas sean constantes.


Además de los estudios de la sustancia, otras preguntas que intentan responder los investigadores son cuál es el origen de la droga, su destino final y la siempre posible participación de otras organizaciones de narcotráfico internacionales. Si caen unos, podrían caer otros, típico efecto dominó.


A unos 2.300 kilómetros del lugar de los hechos, pero con vasta experiencia en tema narcotráfico, consultado por SanLuis Chequeado, el juez federal de Villa Mercedes, Juan Carlos Nacul, por respeto a no aventurarse a hablar sobre una causa de la que desconoce los pormenores porque está muy lejos de su jurisdicción, dijo que teniendo en cuenta que el estupefaciente fue interceptado antes de abandonar territorio brasilero no es posible deducir en este estadio inicial de las averiguaciones hacia dónde iba.


No obstante, lo más sensato sería pensar que los narcotraficantes seguramente pretendían sacarla del país por aire y/o mar. "No podemos adivinar o prejuzgar a dónde se dirigía, pero por la cantidad, el riesgo de tamaña naturaleza que toman para ganar muchísima plata, es muy probable que fuera a Europa", comentó el magistrado. En el Viejo Continente, el juez y otra fuente europea le confirmó a este medio que el precio de la cocaína allá es el triple de lo que en Argentina. La calidad también es de un nivel estratosférico.








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