Estaba oculta en 260 toneladas de leña. Los peritos aún no terminaron de contar la cantidad precisa, pero de confirmarse la cifra que adelantó el ministro de Hacienda de Brasil, Darío Durigan, se tratará del mayor secuestro de cocaína de ese país y, definitivamente, uno de los más grandes del mundo. El altísimo riesgo y la sofisticación con la que operaron los narcos hace suponer que la droga blanca no tenía otro destino que Europa, donde se cotiza tres veces más cara que en